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VII

Era imposible vivir en la perfección de esa casa. Todo quedaba inmóvil, la duda era un ave negra que al final del día sólo era un signo de mal agüero. En la casa la tristeza se convertía en un festín de gala. Era imposible vivir ahí. La inmensidad del brillo nos cegaba. Peldaño a peldaño cayó cada tarde de mi vida (De Peldaños )

VI

La casa era habitada por mujeres, cada una de ellas era inatrapable, ninguna sortija sobrevivió a la altivez. El sí era el dardo exacto para el amante. Buscaron algún refugio donde no fueran parte de una caja torácica, evangélicamente no hubo respuesta. Todo fue inútil. (De Peldaños )

V

Las respuestas esenciales fueron colocadas una a una sobre la mesa, como cualquier partida de póquer, tintineaba la luz desde algún resquicio, es así como la vida era interrumpida a cada instante.
No hubo boda alguna. Mis manos caían sobre el rosario, a él ataba cualquier deseo. Yo era la tarde cayendo. Yo cayendo era la tarde. Peldaño a peldaño cayó cada tarde de mi vida (De Peldaños )

IV

Sólo el tiempo nos dará las pautas del regreso o del olvido. En el sexto mes llovió, fue así como perdimos todo. Ella dijo: será el mismo infierno. No pude comprenderlo sino hasta veinte años después cuando mi tercer divorcio llegaba. (De Peldaños )